Cómo aplicar la ley de la atracción en tu vida

ley de la atracción
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Antes de compartir cómo puedes aplicarla en tu vida, empecemos por definir qué es la ley de la atracción universal.

Dicho de una forma muy simple, esta ley tiene como propósito lograr que los similares se agrupen o se junten. Es decir si una persona vive la mayor parte de su tiempo agradecida, tiende a atraer más motivos por los cuales continuar agradecida.

Si alguien, por el contrario, gasta tiempo y energía quejándose, van a llegarle más motivos para que continúe en su estado de queja.

La ley de atracción es una ley universal que responde no solo a lo que piensas, sino también a lo que sientes y crees. Tu pensamiento en combinación con tus emociones, generan una frecuencia vibratoria y el universo responde materializando algo similar a dicha vibración.

Propone que todo lo que te sucede en la vida tú lo atraes mediante pensamientos + sentimientos + creencias.

Por ende, vas a continuar atrayendo aquello en lo que pongas tu atención y enfoque. Si esto además te produce fuertes emociones (que puedes percibir como agradables o desagradables) o tienes creencias muy arraigadas sobre esto toma en cuenta que las emociones se vuelven unos catalizadores de la materialización.

De dónde se origina esto de la ley de la atracción

Su popularidad alcanzó niveles muy altos cuando se lanzó el libro El Secreto, sin embargo la realidad es que es un concepto que data de hace miles de años.

Algunos lo vinculan a las leyes que presentó Hermes Trimegisto en su libro El Kybalion. Hay de hecho 2 leyes que resaltan:

  1. Principio de Mentalismo. El todo es mente, el universo es mental.
  2. Principio de Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.

El primer principio establece que el universo es una creación mental, por ende tus pensamientos tienen el poder de generar tu realidad, definen, marcan, establecen lo que va a ser creado por ti.

El segundo, lo relacionan con el hecho de que la mente que está en la parte superior del cuerpo y lo que se genere allí será replicado abajo en la tierra, en la realidad.

Tus pensamientos crean tu realidad. Dicho de otra forma, tu mundo interno, crea tu mundo externo.

En esta ecuación no puedes dejar por fuera el papel que juegan las emociones. Es insuficiente pensar en lo que quieres. Esto cobrará vida al momento que combines esos pensamientos con emociones de alta vibración para asegurarte que estás atrayendo algo agradable para ti y no lo contrario.

Las emociones activan tus pensamientos más frecuentes y fuertes y los materializan o proyectan desde tu mundo interior al exterior.

Para simplificar estas ideas, puedes imaginar que tus pensamientos son magnetos que una vez emitidos por ti y acompañados de una respectiva emoción, tienen el poder de salir al mundo y atraer las sustancias que les corresponden.

Y qué pasa si tengo pensamientos o emociones negativas

Una buena noticia es que los pensamientos positivos son más poderosos que los negativos. Un pensamiento positivo tiene la fuerza para imponerse y cancelar a varios negativos.

Igual lo anterior no evitará que atraigas algo contrario a lo que deseas si ese pensamiento que consideras negativo es frecuente.

Una sugerencia es que evites luchar contra lo que piensas. Simplemente si te descubres pensando algo que no te agrada, que es contrario a lo que te gustaría que sucediera dale la vuelta. Es decir imagina cómo sería vivir la situación contraria. Cuando lo hagas, conéctate con las emociones agradables que esta nueva idea te genera.

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La práctica hace al maestro

Tal y como dice este conocido refrán en la medida en la que te haces más consciente de tus pensamientos y logras que estos se eleven y sean más positivos, lograrás la manifestación de una mayor parte de ellos.

Cuanto más evolucionas más aumenta el poder de tus pensamientos para crear tu realidad, y te sentirás más motivado para pensar de forma positiva.

Puedes apoyarte en imágenes mentales para entender mejor el proceso

Imagina que eres un imán que atrae aquello en lo que enfoca pensamientos combinados con alguna emoción.

Si tienes pensamientos sobre cosas que te agradan y te producen emociones que encuentras positivas estás en camino a atraer cosas que quieres en tu vida.

Pero si contrario a esto te concentras en pensar cosas incómodas que justo no quieres que sucedan y ello te produce emociones que consideras negativas, lamentablemente tu condición de imán no varía.

Por ende terminarás atrayendo algo que te resultará desagradable, justo lo opuesto a lo que anhelas.

Regresamos al primer ejemplo, si tienes imágenes mentales que te agradan pero esta vez las combinas con emociones que reflejan duda, miedo o incertidumbre hay incongruencia y esta vibración confusa dificulta mucho tu capacidad de materializar aquello que quieres.

Aquí puede ser que atraigas algo de lo que quieres pero con mucha dificultad y lentitud, o termines atrayendo una versión alejada de lo que inicialmente querías.

Recuerda que debes lograr la justa mezcla de pensamientos enfocados + emociones positivas (agradables para ti).

Las afirmaciones pueden ayudar…

La respuesta es sí, siempre y cuando estén formuladas de forma adecuada para ti.

Como viste en la sección previa no basta con pensar o imaginar algo, es importante también la emoción que se deriva de este pensamiento. Esa es la razón por la que la ley de la atracción no le funciona a muchas personas.

Si repites afirmaciones alineadas con lo que deseas te pueden ayudar pero si al decirlas tienes dudas, sientes que son mentira o incongruentes con tu realidad pueden ser contraproducentes en tu tarea de manifestar.

Para dejar esto claro te ofrecemos el siguiente ejemplo:

Quieres ganar más dinero y comienzas a afirmar frases como «Soy millonaria, Mis ingresos crecen y crecen cada día.» Sin embargo tu realidad en ese momento es que en tu cartera hay menos de $5 y no hay fondos en tu cuenta de ahorros.

Aunque repitas esto con cierto entusiasmo, tu cerebro lógico sabe que es mentira, puedes sentir cierto grado de incongruencia entre lo que repites y tu realidad momentánea. Esa duda ya entorpece tu capacidad de materialización.

¿Qué se puede hacer en estos casos? Un pequeño truco que da un giro creíble a tus afirmaciones. Antecedes lo que vas a decir con frases como: Me permito, Estoy en el proceso de, Me doy permiso de, Estoy dispuesta a, Estoy en el proceso de…

Si tomamos las afirmaciones del ejemplo ideal podría resultar algo como: «Me doy permiso de ser millonaria», «Estoy dispuesta a dejar que mis ingresos crezcan y crezcan cada día».

Es un giro de palabras que hace a estas afirmaciones creíbles porque no estás diciendo que ya estas allí, pero sí que te das el permiso de imaginar y saborear el estar allí.

¿EXISTEN PASOS ESPECÍFICOS PARA ATRAER ?

Sí. Este proceso no es algo estandarizado pero opera bajo principios básicos que te compartimos a continuación.

#1 – Pide, aclara y declara lo que quieres

Aunque ponemos la palabra pedir de primera, porque resume lo que sería el primer paso, realmente el aclarar lo que realmente quieres antecede esta acción.

Para ser muy efectivo al momento de lanzar tu petición debes tener absoluta claridad sobre lo que quieres, cuál es el resultado deseado, cómo debe lucir esa situación para ti si logras tener éxito.

Sin esta claridad lo que tienes es una solicitud vaga que el universo no podrá interpretar para ayudarte a convertirla en tu realidad.

Imagina que vas a una tienda de Café con una lista infinita de posibles combinaciones de presentación y sabores. Requieres ser muy específico al momento de hacer tu pedido para que lo que te den coincida con lo que querías desde el inicio.

Si solo dices quiero un café y lo dejas a criterio de quien te lo sirve, es posible que lo que te traigan no te guste.

Eso sí, aunque seas claro y específico al momento de pedir, deja la puerta al universo para que te sorprenda con algo aún mejor de lo que imaginaste. No limites tus posibilidades. ¿Cómo se hace esto? Añadiendo a tus peticiones la frase o algo equivalente o mejor.

Ejemplo: defines que quieres un mejor empleo en el que te sientas de esta manera, te traten de este modo, tus ingresos sean de tanto al mes, el ambiente de trabajo del lugar sea tal y cual, puedas tener crecimiento profesional, aportar tus ideas y sean bien recibidas, etc. Al final dices esto es lo que quiero o algo equivalente o mejor.

#2 – Actúa con fe e imaginación

Con fe se refiere a que actúes convencido que esa solicitud ha sido escuchada y está en proceso de materialización pero sigue dependiendo de que te mantengas vibrando (con emociones y creencias) en la forma adecuada.

Recuerda: toda manifestación física comienza con una vibración que se forma por lo que piensas más lo que sientes. Para atraer cosas que te agraden debes vibrar alto y esto se logra con emociones como amor, felicidad, etc.

Para ello es vital la imaginación. Vas a utilizar este don humano para soñar despierto y pensar cómo sería tu vida si tu solicitud se realiza. Simplemente porque esto te puede ayudar a sentirte bien y por ende generar una alta vibración.

En el ejemplo del mejor empleo, puedes visualizarte en ese nuevo trabajo, rodeado de los compañeros que te gustaría tener, atendiendo gente (si fuera el caso) que luce feliz con lo que haces, recibiendo los ingresos que quieres, luces contenta, etc.

La imaginación te puede ayudar a conectar con emociones como alegría, bienestar, amor, felicidad… que te ayudan a sentirte bien y contribuyen a materializar de forma más rápida aquello que anhelas.

#3 – Agradece pues tu solicitud viene en camino, prepárate a recibir

Sigue extendiendo la fe del punto previo y actúa con agradecimiento. Practica la gratitud.

Empieza por reconocer toda la abundancia y las cosas maravillosas que ya hay en tu vida, empezando por la vida misma.

Da gracias porque tu pedido fue escuchado y sabes que el universo, con la contribución de tu vibración, está materializando eso.

No te apegues al resultados, no actúes desesperado. Si hay algo que desactiva este poder de la ley de la atracción es el apego, la duda o la desesperación.

Confía en que esto está en proceso y que recibirás, tarde o temprano, tu pedido, algo equivalente o mejor.

En este periodo de espera, si sientes que te estás desanimando o y perdiendo la fe puedes expresar cosas como:

«Espíritu infinito, hazme saber si existe algo que tenga que hacer.» Esto te puede ayudará a ver alguna señal.

De lo contrario, desconéctate del resultado, de querer tener el control y deja que el universo prosiga su trabajo.

El tuyo es agradecer lo que tienes y lo que viene en camino, seguir soñando despierto con eso que quieres para mantener una alta vibración y fluir en tu vida, disfrutar.

Recuerda que al disfrutar mantienes tu vibración en el nivel que te conviene para materializar.

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