Decretos de prosperidad de Florence Scovel Shinn

decretos de prosperidad
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A diferencia de las afirmaciones que son oraciones ideadas para que repitas y ayudes a reprogramar tu subconsciente y a transformar creencias limitantes, un decreto o un mandamiento es una fórmula metafísica, mediante la que expresas algo en forma positiva, tiempo presente (al igual que en las afirmaciones), pero agradeces al final para demostrar que tienes fe y la certeza de que recibirás lo que pediste, su equivalente o algo mejor.

Como hay esa firme convicción de que tu pedido será cumplido no se repite tantas veces como las afirmaciones.

Una buena combinación es expresar tu mandamiento al inicio de una semana y el resto de los días repetir afirmaciones relacionadas para mantener tu mentalidad positiva y tu fe. A la semana puedes volver a repetir tu decreto.

Decretos de Florence Scovel Shinn

Florence Scovel Shinn fue una artista e ilustradora de libros de principios del siglo 20, que en alguna etapa de su vida estudio metafísica y se convirtió en maestra espiritual.

Dio clases de metafísica en Nueva York y compartió con mentalidad de abundancia sus conocimientos entre sus cientos de estudiantes y personas que acudían a ella en busca de ayuda.

En varios de sus libros comparte poderosos decretos y afirmaciones para la salud, el amor, el bienestar y la prosperidad.

Compartimos varios de ellos. Son poderosos y efectivos, extraídos del libro La Palabra es tu varita Mágica.

Mandamiento de la bolsa mágica

Posees la bolsa mágica del espíritu, la que jamás se puede agotar. Cada vez que el dinero salga de ella, por la bendición de los caminos perfectos inmediatamente se llenará de nuevo.

Veo la bolsa repleta, llena de riqueza. Billetes de todos los valores, cheque, plata, oro y monedas. La veo colmada de opulencia.


Mientras lo expresas, visualiza tu propio bolso o billetera repleto de toda esta riqueza descrita.

Mandamientos y decretos de éxito

Dios es mi proveedor y cada día es un excelente día y doy gracias por ello.

Las circunstancias son claras para que la acción divina se manifieste y el bienestar se me presente por la gracia, de una forma mágica.


En este momento, ahuyento de mí cualquier circunstancia y toda situación discordante. En mi mente, en mi cuerpo y en mis negocios, el orden divino se encuentra enraizado.


Me encuentro aquí, haciendo todas las cosas nuevas. Aquello que consideraba un don inalcanzable, llega ahora y lo imprevisto ocurre.


Ahora soplan hacia mí los 4 vientos del triunfo. El bienestar eterno se presenta en mí de norte a sur y de este a oeste.


Por senderos interminables el bienestar eterno llega a mí ahora. Hago resonar mis campanas y me regocijo, ya que Dios me antecede haciendo mi camino sencillo, despejado y próspero.


Por mi éxito total, doy gracias. Arraso con todas las dificultades que están ante mí, ya que trabajo con el espíritu y sigo el plan divino de mi vida.


Mi juego espiritual marcha hacia lo alto. Poseo la energía suficiente para cada situación. Siempre estoy alerta para mi bienestar y recojo la cosecha de las oportunidades infinitas.


Me encuentro en armonía, equilibrado y energizado. En este momento aproximo hacia mí, mi propio bienestar. Mi poder es invencible, es el poder de Dios.


Ahora en mi mente, en mi cuerpo y en mis negocios habita el orden Divino. Visualizo claramente, procedo con rapidez y mis más grandes ilusiones se cumplen por caminos milagrosos.


En el plano espiritual no existe la competencia. Aquello que por derecho es mío me es proporcionado por la gracia.


Yo tenía un dominio escondido, el cual se me manifiesta ahora, por el nombre de Jesucristo. Heme aquí, abierta frente a mí está la puerta del destino y no existe nadie capaz de cerrarla, pues siempre ha estado sólidamente fijada.


El curso del destino se ha alterado y ahora se encamina hacia mí. Del pasado me olvido y ahora vivo en el extraordinario presente donde ante mí, cada día, se presentan gratas sorpresas.


En la mente divina no existen las oportunidades desaprovechadas, si una puerta se cierra, otras se abren.


Tengo un trabajo mágico, en un camino mágico. Doy un servicio mágico, para un tratamiento mágico. Se ha liberado el talento que hay en mí. Ahora, mi destino se realizará.


Hago amistad con mis dificultades y cada impedimento se transforma en una oportunidad. Todo lo que hay en el universo, visible o invisible, está trabajando para mí prosperidad.


Doy las gracias porque las murallas de Jericó se desplomaron y porque cualquier insuficiencia, así como toda restricción y decepción, son eliminados de mi mente con el nombre de Jesucristo.


Ahora me encuentro en el verdadero sendero hacia el éxito, el bienestar y la opulencia y todos ellos marchan por mi camino. No desistiré y seguiré haciendo bien las cosas para que cuando sea el momento adecuado, pueda disfrutar los resultados.


Dios marcha frente a mí y la victoria está asegurada, todos los adversarios han sido eliminados. En el nombre de Jesucristo, soy vencedor.


En la mente divina no existen las dificultades por eso, no hay nada que pueda impedir mi bienestar. Ahora todas las dificultades en mi sendero se esfuman.


La entrada se abre, las rejas son elevadas e ingreso al reino del éxito con la bendición. En mi espíritu, en mi corazón y en mis negocios se instauran ahora la armonía, la unión y el equilibrio.


Terrenos desconocidos de la actividad divina se abren ante mí en este momento y se encuentran esperando por los frutos.


En este momento tomo como un poder y decisión invencibles de la sustancia universal, aquello que es mío por derecho divino.


Frente a esta situación no doy resistencia, la dejo en manos del eterno amor y sabiduría. Permito que la idea divina se lleva a cabo ahora.


Ahora mi bienestar fluye hacia mí en caudal de éxito, felicidad y abundancia. Siempre inquebrantable, continuo y aumentando.


Me encuentro en total armonía con la labor de la ley, me hago a un lado y permito que la inteligencia infinita facilite y haga venturoso mi camino.

Decretos de prosperidad

Espíritu eterno despeja el camino para que venga a mí una enorme opulencia, soy un imán invencible para que llegue a mí todo lo que me corresponde por derecho divino.


Ahora consigo que mis recursos inmediatos sean abundantes y mis suministros, interminables. Todos los caminos están despejados, todas las puertas se abren.


En este momento libero la mina de oro que hay dentro de mí. Me encuentro atado a un caudal dorado de bienestar perpetuo que se acerca a mi por la gracia de los caminos milagrosos.


Ahora tomo lo que quiero o necesito, e incluso mucho más porque mi Dios es un Dios de opulencia. Todo aquello que por derecho divino es mío, en este momento se libera y fluye hacia mí por la gracia de los caminos milagrosos en una enorme avalancha de abundancia.


Mis bienes son eternos, interminables e inmediatos y por la gracia de los senderos milagrosos, llegan a mí. Están despejados todos los caminos y todas las puertas se abren para que de inmediato y por siempre, el plan divino me sea proporcionado.


Sobre un mar en calma navegan mis barcos, bajo la gracia y por los caminos milagrosos.


Doy gracias porque por derecho divino los millones que me corresponden fluyen ahora y crean una pila por la gracia y los senderos milagrosos. Las puertas insospechadas se abren. Los caminos inesperados emergen sin obstáculos y una infinita avalancha de abundancia fluye sobre mí, por la gracia y los caminos milagrosos.


Sabiendo que mis recursos son interminables e inmediatos gasto el dinero sin temor bajo una sabia e ininterrumpida bendición. No tengo miedo de gastar mi dinero sabiendo que Dios es mi proveedor inmediato y eterno.


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